Si hace unas semanas hablaba del base como elemento clave para la “maquinaria” de un equipo de baloncesto, hoy hablaré de los jugadores exteriores, aquellos jugadores que juegan casi siempre de cara al aro, en algunos casos de espaldas y alguno, como ya mencioné en mi artículo del base, en dicha posición. Hablaré de lo que hacen y cuáles son sus misiones en la pista, amén de las características principales que deben poseer para jugar en la posición la que juegan.

Historia 

Epi e Iturriaga, comentaristas para televisión en la actualidad

Si nos remontamos a nuestra reciente historia, años 70 y 80, podemos ver en las plantillas de los equipos dominantes en España a jugadores jugando por fuera que en prácticamente en ningún caso llegaban a los dos metros. Por ejemplo, y exceptuando a un solo jugador llamado Fernando Arcega, podemos observar como la selección española que conquistó la medalla de plata en Los Ángeles´84 estaba formada entre otros por J.L. Iturriaga, Josep María Margall, Epi o J.M. Beirán, exteriores “pequeños” que siempre jugaban por fuera, con un gran tiro exterior  y más o menos capacidad para penetrar al aro con garantías. Jordi Villacampa, Chicho Sibilio o José Biriukov también respondían a este perfil de jugador de aquella época, insisto, se jugaba con dos jugadores exteriores que jugaban por fuera de la línea de 6.25 y que apenas podían jugar de base, que era un puesto más definido todavía que ahora.

Pero hubo un entrenador y un jugador que cambiaron la historia del puesto para siempre. Un visionario llamado Aíto García Reneses y su pupilo Andrés Jiménez (que por cierto también formaba parte de aquella selección). Andrés Jiménez jugaba por dentro, era un interior de 2.05 metros con gran capacidad para penetrar por su velocidad además de poseer las características propias de un interior. A finales de los años 80, pasó a jugar de “tres”, concepto nunca utilizado antes en España y cortó la hegemonía del R. Madrid que no podía pararle puesto que  Iturriaga o Biriukov no podían defenderle cuando jugaba cerca del aro. Obligó a Lolo Sainz, por entonces entrenador del R. Madrid a fichar “treses” americanos que tampoco lograron su objetivo. Townes, Spriggs, Rogers y Fredericks fracasaron sucesivamente en su intento. Andrés tuvo que mejorar poco a poco su tiro a media y larga distancia.

A partir de ahí, las denominaciones cambiaron y desde entonces y hasta ahora, se distingue entre “doses” y “treses” en el baloncesto de élite, a saber:

“El dos”

El “dos” o escolta actual en el baloncesto de élite suele responder a un jugador exterior entre 1.90 y 2.00 metros, de gran capacidad para tirar o penetrar y que además puede jugar en el puesto de base. De hecho, hay equipos que confeccionan sus plantillas con dos bases y uno o dos escoltas con capacidad para jugar de base y hay otros como el Real Madrid este año que de la mano de Pablo Laso ha decidido hacer jugar a un escolta como Sergi Llull en el puesto de base. De ahí viene el nombre de “escolta”, porque hace tal misión con el base.

Suele ser un gran finalizador de contraataques, como lo eran en su momento Roger Esteller o Jordi Villacampa y lo es hoy en dia Juan Carlos Navarro. Desde el punto de vista táctico, es un jugador para el que suelen organizar los famosos “carretones”. o bloqueos indirectos horizontales  para que salga a tirar con ventaja. Ha habido y hay grandes especialistas en este “arte” como Louis Bullock, Macijauskas, Lakovic, Marcus Brown o por supuesto Juan Carlos Navarro.

Aunque hay honrosas excepciones y siempre es un tema a debatir, suele ser el exterior más anotador del equipo y para el que se preparan más sistemas. Esto condiciona el apartado defensivo. En defensa, el “dos” casi nunca entrará al rebote de ataque, básicamente porque, por tamaño, casi nunca lo cogerá. Se le suele encomendar bajar a defender a ayudar al base en esa misión o, en función de sus características ir a defender al base rival lo más arriba posible para retardar un posible pase de contraataque. Precisamente, el hecho de llevar el peso anotador del equipo, hace que esté algo más “liberado” en defensa, se  le encomienda, también en función de sus características defender al exterior menos dotado del rival. Ahí fue donde el R. Madrid empezó a ganar la Copa del Rey 2012, “castigando” defensivamente a Navarro. Cargando el juego sobre el exterior al que defendía.

Hay y ha habido muchos y grandes “doses” en España y en la ACB, de hecho, desde Epi, ha sido el puesto en el que han salido mejores jugadores como Herreros, Villacampa, Macijauskas, Bullock o en la actualidad Jaycee Carroll, pero si tuviera que nombrar a dos que brillen por lo completos que son, destacaría a J.C. Navarro y Rudy Fernández que son capaces de penetrar, tirar, jugar pick N roll y tienen una gran capacidad para leer el juego. En el caso de Rudy Fernández, es además un gran defensor.

Del baloncesto FIBA destacaría a Manu Ginobili (San Antonio Spurs, NBA y selección argentina), Vassillis Spanoulis (Olympiacos del Pireo y selección griega) y Nicolas Batum (Portland Trail Blazers, NBA y selección francesa).  y en la NBA, Kobe Bryant y Dwyane Wade quizá sean los jugadores más destacados como lo fue Michael Jordan en su momento.

“El tres”

Diamantidis en acción

“El tres” o simplemente alero suele ser un jugador más alto que el “dos”, casi nunca, salvo algún caso de “jugador total” como Diamantidis, jugará de base y debe ser un jugador que sea capaz de jugar cerca del aro de espaldas, incluso, a ser posible, que sea capaz de defender a un jugador interior. Es el puesto que puso de moda Andrés Jiménez y en el que en España han ido jugando Carlos Jiménez, Jose Antonio Paraíso, Rodrigo De la Fuente, Alex Mumbrú, o el caso más actual, Carlos Suárez como mayores exponentes. Todos ellos, si los analizamos, mas allá de ser mejores o peores tiradores tienen o han tenido la capacidad de jugar cerca del aro con garantías y ayudar al rebote.

Como el baloncesto es cada vez más profesional, es difícil encontrar un jugador exterior de élite que no tire bien, pero no suele ser el mejor especialista del equipo en este apartado. El puesto de alero o “tres” tiene un componente de poder jugar de espaldas al aro como en este video demuestra Diamantidis, para mi gusto el mejor jugador de Europa en este puesto.

Sin ser, por supuesto una verdad absoluta, el “tres” suele ser mejor defensor que el “dos”, quizá porque es un jugador más atlético, con brazos mas largos y capaz de hacer más cosas en defensa que el escolta. Suele ir al rebote de ataque ya que tiene más posibilidades de cogerlo. Defensivamente, suele ser capaz de rebotear, defender interiores, muchas veces escoltas y de aportar más intangibles como ayudas sobre jugadores interiores. Hay grandes ejemplos de “treses” especialistas en defensa como Carlos Jiménez, Rodrigo de La Fuente o, en la NBA, el mismo Metta World Peace (Ron Artest).

Lebron y Durant saliendo de una sesión en la piscina

En España, hoy por hoy hay una cierta carencia de “treses” de gran nivel, de ahí el argumento de los defensores de que Carlos Suárez vaya a la selección por delante de Fernando San Emeterio, más “dos” que “tres” y por ahí han venido algunos de los problemas de España a la hora de defender a aleros como Luol Deng de Gran Bretaña en el pasado Europeo de Lituania. El que quiera ganar a la selección, ahí tiene una pequeña “vía de agua”. Otra opción a barajar es la posibilidad de adaptar a Víctor Claver a ese puesto para lo que debería mejorar quizá sus prestaciones defensivas.

En el baloncesto FIBA, destacaría a Chuck Eidson y Pete Mickeal, ambos en el F.C. Barcelona (y ambos zurdos por cierto), y por supuesto a Dimitris Diamantidis, sin duda, uno de los jugadores más completos de Europa, capaz de tirar, penetrar, defender, jugar de base, al poste bajo y leer el juego.

De la NBA, por supuesto, me quedaría con Kevin Durant y Le Bron James  por este orden, como jugadores “totales”.

 

 

Tags

 

0 Comments

You can be the first one to leave a comment.

Leave a Comment